Presupuesto 2026: ajuste perpetuo, deuda primero, sociedad después

septiembre 18, 2025 IPYPP Comentarios Cerrados

El Presupuesto 2026 es la cristalización del ajuste ya operado, diseñado para sostener la contracción del gasto público, priorizar la deuda y blindar un superávit financiero que funciona como excusa para seguir ajustando si la recaudación cae. Este escenario es más que probable en el marco del industricidio, la recesión en curso y el derrumbe del consumo que ya erosiona las bases tributarias. Además, el proyecto invisibiliza el verdadero peso de la deuda: la mayor parte de los intereses son capitalizables y no figuran como gasto, aunque incrementan la deuda de forma explosiva. Plata hay, pero la decisión política es no usarla para recomponer derechos ni impulsar la producción.

🔎 Supuestos macro: pura ficción
• Consumo: se proyecta +10,2% en 2025. En la realidad, los salarios siguen 7% por debajo de 2023 y el crédito al consumo paga tasas de +100% anual. Es inverosímil pensar en semejante expansión con ingresos en caída y financiamiento prohibitivo.
• Inversión: el Gobierno dibuja +26,5% en 2025 y +9,4% anual después. Pero cerraron 16.857 empresas (1.624 industriales), la inversión privada no energética cayó -25% y la apertura importadora promueve más importaciones de bienes de capital que acumulación local. No tiene sentido esperar un “boom” inversor en medio de recesión y desindustrialización.
• Esquema financiero: sostener el dólar proyectado ($1.423 en dic-26) es imposible porque implica bajarlo de los niveles vigentes. El propio Presupuesto admite déficit comercial (–USD 2.447 M en 2025 y –USD 7.000 M en 2028). El esquema solo cierra con más deuda, en un contexto donde los mercados internacionales están cerrados para la Argentina.

💸 Recaudación: regresiva y sin cambios
• La presión tributaria apenas sube 0,5 p.p. del PBI (21,3% → 21,77%).
• El 78% de la recaudación sigue viniendo de salarios, consumo y jubilaciones.
• Bienes Personales cae a menos del 1% del total.
Conclusión: no hay novedades progresivas: el esquema tributario mantiene su sesgo procíclico y regresivo, cargando sobre los sectores populares y liberando a los patrimonios.

✂️ Gasto Público: ajuste perpetuo
• Entre 2023 y 2025, el gasto se redujo –6,2 p.p. del PBI, una contracción real del –29%.
• Con la inflación oficial (10,1%) el gasto 2026 crecería apenas +1,5% real; con la inflación del REM (17,7%) caería –2,2% real.
• Servicios Económicos ya ajustaron –61% desde 2023; Transporte, –57%.
• Servicios Sociales pierden –2,4 p.p. del PBI vs 2023, con recortes en educación, seguridad social, ciencia y vivienda.
Conclusión: el gasto público se congela en niveles mínimos y pasa a ser uno de los ajustes más fuertes registrados en décadas, con una caída del 30% en dos años.

📊 Resultado fiscal: plata hay
• Superávit primario 1,5% del PBI y financiero 0,3% del PBI.
• Eso deja $2,7 billones sobrantes, incluso después de pagar intereses. Con esos fondos se podría:
o Aumentar la obra pública en +53%.
o Subir transferencias a universidades en +56%.
o Financiar 12 hospitales Garrahan.
o Multiplicar por 3 el presupuesto en ciencia y tecnología.
Conclusión: el superávit no se destina a recomponer partidas esenciales: se elige priorizar la deuda por sobre las necesidades sociales.

💣 Deuda: el superávit que no es
• Aunque se declare superávit, la deuda crecerá $9,5 billones en 2026.
• La clave: intereses capitalizables que no figuran en el gasto. Solo en 8 meses de 2025 sumaron $58,4 billones.
Conclusión: el superávit es un artificio contable: bajo la línea, la deuda crece a un ritmo explosivo.

⚠️ Conclusión general
El Presupuesto 2026 no baja la inflación ni reactiva la economía. Consolida la recesión como ancla, ajusta partidas sociales y productivas, reconoce déficits externos estructurales y profundiza la dependencia del FMI. El superávit no es solución sino la excusa para más ajuste. Plata hay, lo que falta es voluntad política. Y al revés de lo que dice Milei: lo peor no pasó.