Ejecución presupuestaria del SPN 2025

febrero 12, 2026 Mbrunas Comments Off

Segundo año fiscal de Milei: el “equilibrio” se sostiene con más ajuste y con deuda que se capitaliza (no se paga).

Resultado fiscal “en verde”, país en rojo: 2025 cerró con superávit primario de $11,7 billones y superávit financiero de $1,4 billones (0,2% del PBI), en un contexto de caída real de ingresos (-2,8%) por la recesión y nuevo recorte del gasto (-2,1%).
El equilibrio fiscal se sostuvo ajustando partidas clave: el año confirma que el “orden fiscal” se apuntaló principalmente en subsidios energéticos, programas sociales y salarios públicos (y, en general, en recortes del gasto primario).
Virtual eliminación de la obra pública: el gasto de capital fue el rubro más castigado con una caída de -9% real vs 2024 y más de -78% real acumulado vs 2023, consolidando la paralización de la inversión pública.
“Baja” de intereses pagados, pero sube la deuda: aunque los intereses efectivamente abonados cayeron en términos reales, crecieron fuerte los intereses devengados que se capitalizan (LECAP, BONCAP, LEFI). No salen como pago, pero aumentan el stock de deuda.
El dato que cambia el resultado: según cálculos citados de la OPC, en 2025 se registraron $75 billones de capitalización de intereses; si se incorporaran, el “superávit” informado se transformaría en un déficit superior a $70 billones.
Se cayeron recursos extraordinarios y la recesión pegó al fisco: el ajuste fue necesario para compensar la pérdida de ingresos por fin del impuesto PAIS y la ausencia de ingresos “one-shot” de 2024 (moratoria/blanqueo, etc.), además de la recaudación con meses de caídas reales hacia fin de año.
Estructura tributaria regresiva reforzada: el Estado se apoya en aportes/contribuciones y IVA; la composición de ingresos consolida un esquema donde pesan más los tributos sobre trabajo formal y consumo en el marco de la caída de los impuestos que gravan los patrimonios y ganancias de sociedades.
Cambios con sesgo regresivo en Ganancias: pese a la reintroducción del régimen general para trabajadores y jubilados, Ganancias cayó en términos reales (-8%), mientras modificaciones en anticipos/certificados favorecieron a sociedades, profundizando un sesgo pro-empresa.

🔸Balance de dos años: entre 2023 y 2025 se acumulan caídas reales muy fuertes en componentes centrales: gasto de capital (-78%), transferencias a provincias (-63%), subsidios energía (-57%), programas sociales (-53%), transferencia a universidades (-37%), salarios (-28,5%), , entre otros; incluso jubilaciones contributivas quedan -3% vs 2023.

🔹En definitiva, la política-fiscal sostiene un “equilibrio” en el 2025 que no es sustentable si depende de recortar inversión y protección social y de patear intereses vía capitalización, es decir, de un déficit que se esconde “por debajo de la línea”.