Acuerdo Mercosur – Unión Europea. Principales aristas

febrero 26, 2026 IPYPP Comments Off

En un mundo signado por la guerra comercial, la rivalidad tecnológica y la fragmentación en bloques, los acuerdos comerciales dejaron de ser simples “aperturas” y pasaron a ordenar reglas, estándares y posiciones de poder. En Argentina, el debate llega en un momento particularmente delicado, con restricción de divisas, una estructura exportadora concentrada y una política económica marcada por la desindustrialización planificada. Además, el vínculo comercial con la Unión Europea ya parte de un dato adverso: en 2025 el saldo bilateral fue negativo en USD 1.992 millones. En este marco, el acuerdo Mercosur–UE logra ser ratificado recientemente, luego de la sanción definitiva en el Senado, mientras el Mercosur hace tiempo dejó de ser un espacio de concertación para una estrategia regional de desarrollo y opera crecientemente como plataforma de negociación externa frente al triángulo de intereses de Estados Unidos, la Unión Europea y China.

 ¿En qué puede perjudicar a Argentina?

* El acuerdo puede reforzar una asimetría estructural: mayor entrada de manufacturas europeas en sectores donde la UE es altamente competitiva, con riesgo de sustitución de producción local y presión sobre empleo industrial.
* Los beneficios para exportaciones agropecuarias aparecen en buena medida limitados por cuotas y condiciones, lo que puede poner un techo al salto exportador mientras la apertura importadora resulta más efectiva.
* Las barreras no arancelarias pueden ser decisivas. Requisitos sanitarios y técnicos elevan costos de cumplimiento y trazabilidad, y pueden transformarse en un freno para PyMEs y economías regionales.
* El capítulo ambiental y laboral puede operar como condicionalidad indirecta mediante estándares y exigencias de acceso al mercado, en un contexto de fuerte asimetría de capacidades para adaptarse y financiar esa transición.
* La apertura en compras públicas puede recortar margen para políticas de “compre nacional” y debilitar el uso de la demanda estatal como herramienta de desarrollo productivo.
* Las cláusulas sobre empresas del Estado tienden a limitar instrumentos públicos en sectores estratégicos, reduciendo margen de intervención futura.
* La facilitación del comercio y la eliminación de ciertas tasas e instrumentos administrativos implican menos recursos y menor capacidad de administrar el comercio exterior con objetivos productivos.
* Reglas de origen y auto-certificación pueden favorecer a grandes actores con capacidad de cumplir y certificar requisitos, y además vuelven más exigente el control aduanero, elevando riesgos de triangulación y presión importadora.
* Aunque existan instrumentos de defensa comercial, suelen ser lentos y costosos. Si la apertura avanza más rápido que la capacidad estatal de respuesta, el daño puede llegar antes que la protección.