El Gobierno Nacional presenta al RIGI como una política para atraer inversiones sin costo para el Estado. Sin embargo, las reducciones impositivas, las exenciones aduaneras y los demás beneficios concedidos a las grandes empresas implican una renuncia concreta de recursos públicos, garantizada además durante treinta años.
En este informe dimensionamos ese costo fiscal y lo comparamos con funciones sociales, organismos y programas del presupuesto nacional.
📌 Tres escenarios para dimensionar el costo del RIGI
1️⃣ Durante la etapa de construcción
Mientras los proyectos todavía se encuentran en ejecución, el costo fiscal promedio se estima en USD 413 millones anuales, equivalentes al 0,07% del PBI.
Incluso en esta primera etapa, un monto equivalente permitiría:
🔹 Aumentar un 283% el presupuesto del Hospital Garrahan.
🔹 Incrementar un 42% los recursos destinados a ciencia, tecnología e innovación.
🔹 Ampliar un 68% el presupuesto de las políticas de trabajo.
🔹 Elevar un 12% las transferencias corrientes a las universidades nacionales.
🔹 Incrementar un 570% la asistencia financiera a hospitales universitarios.
🔹 Aumentar un 9% el presupuesto de educación y cultura y un 8% el de salud.
2️⃣ Cuando los proyectos alcancen su plena capacidad productiva
Para los doce proyectos aprobados hasta mayo de 2026, con inversiones comprometidas por aproximadamente USD 26.600 millones, el costo fiscal anual ascendería a USD 1.813 millones, alrededor del 0,27% del PBI.
Esa renuncia tributaria equivale a recursos que permitirían:
🔹 Aumentar un 178% el presupuesto de ciencia, tecnología e innovación.
🔹 Incrementar un 82% la promoción y asistencia social.
🔹 Ampliar un 36% el gasto en educación y cultura y un 32% el de salud.
🔹 Elevar un 52% las transferencias corrientes a las universidades nacionales.
🔹 Incrementar un 1.192% el presupuesto del Hospital Garrahan.
🔹 Aumentar un 2.404% la asistencia financiera a hospitales universitarios.
🔹 Cubrir un monto equivalente al 30% del presupuesto anual del PAMI y al 14% del gasto salarial de la Administración Pública Nacional.
3️⃣ Si las inversiones comprendidas por el RIGI alcanzaran los USD 100.000 millones
Manteniendo la relación estimada entre inversión y gasto tributario, el costo fiscal podría ascender a aproximadamente USD 6.800 millones anuales, equivalentes al 1,03% del PBI.
En términos comparativos, ese monto permitiría:
🔹 Aumentar un 120% el presupuesto nacional de salud.
🔹 Incrementar un 136% el gasto en educación y cultura.
🔹 Ampliar un 667% los recursos destinados a ciencia, tecnología e innovación.
🔹 Aumentar un 1.080% el presupuesto de las políticas de trabajo.
🔹 Incrementar un 271% el gasto en transporte.
🔹 Elevar un 4.471% el presupuesto del Hospital Garrahan.
🔹 Aumentar un 197% las transferencias corrientes a las universidades nacionales.
🔹 Cubrir un monto equivalente al 113% del presupuesto anual del PAMI y al 53% del gasto salarial de la Administración Pública Nacional.
El RIGI no es una política sin costo. Los recursos que el Estado deja de recaudar para garantizar la rentabilidad de grandes proyectos privados tienen una magnitud capaz de modificar sustancialmente el financiamiento de funciones esenciales, instituciones públicas y políticas hoy desfinanciadas.
La discusión no puede limitarse a cuánto capital anuncian las empresas. También debe preguntarse cuánto resigna la sociedad argentina y qué obtiene efectivamente a cambio.
Recursos para grandes inversores, prioridades públicas postergadas
El Gobierno Nacional presenta al RIGI como una política para atraer inversiones sin costo para el Estado. Sin embargo, las reducciones impositivas, las exenciones aduaneras y los demás beneficios concedidos a las grandes empresas implican una renuncia concreta de recursos públicos, garantizada además durante treinta años.
En este informe dimensionamos ese costo fiscal y lo comparamos con funciones sociales, organismos y programas del presupuesto nacional.
📌 Tres escenarios para dimensionar el costo del RIGI
1️⃣ Durante la etapa de construcción
Mientras los proyectos todavía se encuentran en ejecución, el costo fiscal promedio se estima en USD 413 millones anuales, equivalentes al 0,07% del PBI.
Incluso en esta primera etapa, un monto equivalente permitiría:
🔹 Aumentar un 283% el presupuesto del Hospital Garrahan.
🔹 Incrementar un 42% los recursos destinados a ciencia, tecnología e innovación.
🔹 Ampliar un 68% el presupuesto de las políticas de trabajo.
🔹 Elevar un 12% las transferencias corrientes a las universidades nacionales.
🔹 Incrementar un 570% la asistencia financiera a hospitales universitarios.
🔹 Aumentar un 9% el presupuesto de educación y cultura y un 8% el de salud.
2️⃣ Cuando los proyectos alcancen su plena capacidad productiva
Para los doce proyectos aprobados hasta mayo de 2026, con inversiones comprometidas por aproximadamente USD 26.600 millones, el costo fiscal anual ascendería a USD 1.813 millones, alrededor del 0,27% del PBI.
Esa renuncia tributaria equivale a recursos que permitirían:
🔹 Aumentar un 178% el presupuesto de ciencia, tecnología e innovación.
🔹 Incrementar un 82% la promoción y asistencia social.
🔹 Ampliar un 36% el gasto en educación y cultura y un 32% el de salud.
🔹 Elevar un 52% las transferencias corrientes a las universidades nacionales.
🔹 Incrementar un 1.192% el presupuesto del Hospital Garrahan.
🔹 Aumentar un 2.404% la asistencia financiera a hospitales universitarios.
🔹 Cubrir un monto equivalente al 30% del presupuesto anual del PAMI y al 14% del gasto salarial de la Administración Pública Nacional.
3️⃣ Si las inversiones comprendidas por el RIGI alcanzaran los USD 100.000 millones
Manteniendo la relación estimada entre inversión y gasto tributario, el costo fiscal podría ascender a aproximadamente USD 6.800 millones anuales, equivalentes al 1,03% del PBI.
En términos comparativos, ese monto permitiría:
🔹 Aumentar un 120% el presupuesto nacional de salud.
🔹 Incrementar un 136% el gasto en educación y cultura.
🔹 Ampliar un 667% los recursos destinados a ciencia, tecnología e innovación.
🔹 Aumentar un 1.080% el presupuesto de las políticas de trabajo.
🔹 Incrementar un 271% el gasto en transporte.
🔹 Elevar un 4.471% el presupuesto del Hospital Garrahan.
🔹 Aumentar un 197% las transferencias corrientes a las universidades nacionales.
🔹 Cubrir un monto equivalente al 113% del presupuesto anual del PAMI y al 53% del gasto salarial de la Administración Pública Nacional.
El RIGI no es una política sin costo. Los recursos que el Estado deja de recaudar para garantizar la rentabilidad de grandes proyectos privados tienen una magnitud capaz de modificar sustancialmente el financiamiento de funciones esenciales, instituciones públicas y políticas hoy desfinanciadas.
La discusión no puede limitarse a cuánto capital anuncian las empresas. También debe preguntarse cuánto resigna la sociedad argentina y qué obtiene efectivamente a cambio.
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