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Las características de la reactivación económica no han permitido recomponer los niveles de empleo de la pre-pandemia.

El desempleo se mantiene en los dos dígitos (10,2%) y si bien registra una leve caída en términos interanuales (-0,2 p.p.), ello se debe en parte al efecto desaliento que se refleja en una caída de la tasa de actividad (-0,8 p.p.).

La caída interanual en el empleo se explicó mayormente por las ocupaciones asalariadas informales, que se vieron menos protegidas frente al impacto de la crisis sanitaria. La paralización del mercado interno puso límites a la posibilidad de rebusque de la fuerza de trabajo.

En la medida en que la demanda interna no logre recomponerse, la creación de empleo difícilmente pueda sostenerse, más aun teniendo en cuenta el impacto que tendrá la segunda ola en los resultados del segundo trimestre.

Adjuntamos las primeras conclusiones frente a los datos del Mercado Laboral publicados hoy por el INDEC elaboradas por el Instituto.

1 – En el primer trimestre 2021 se destaca en primer lugar un incremento en la tasa de empleo respecto al trimestre previo, al pasar del 40,1% al 41,6%, lo que implica la generación de 691 mil ocupaciones. La creación de empleo en el trimestre viene acompañada de un cambio en la composición de los ocupados, que se expresa en una creciente asalarización, principalmente formal (+6,3%) pero también informal (+5,2%), en contraste con una caída del autoempleo (-3,6%). Ello a su vez viene acompañado de una caída en la presión sobre el mercado laboral (desempleo más ocupados demandantes), que se reduce un 9,1%.

2- Los resultados del mercado laboral correspondientes al primer trimestre 2021, sin embargo, no revierten lo que hemos señalado ya en otras ocasiones: las características de la reactivación económica no han permitido recomponer los niveles de empleo de la pre-pandemia. En efecto, si bien el empleo creció respecto al trimestre anterior, se mantiene 0,6 puntos porcentuales por debajo del primer trimestre 2020 (42,2% vs 41,6%), lo cual se traduce en una pérdida de 68 mil ocupaciones en el año, a pesar de que el PBI creció un 2,5% interanual. Sin embargo, la reactivación económica se vio mayormente impulsada por el incremento de la inversión, mientras el consumo privado se redujo.

3- El desempleo se mantiene en los dos dígitos (10,2%) y si bien registra una leve caída en términos interanuales (-0,2 p.p.), ello se debe en parte al efecto desaliento que se refleja en una caída de la tasa de actividad (-0,8 p.p.). Es decir, ante los límites en la generación de empleo en un marco donde algunas actividades permanecen afectadas por los efectos de la pandemia, buena parte de la población que perdió su ocupación decidió retirarse del mercado de trabajo, lo cual mantiene virtualmente contenido el desempleo. En efecto, la desocupación al 1er trimestre 2021 sería en realidad de 11,7% en lugar del 10,2%, si mantenemos constante la tasa de actividad de la prepandemia, lo cual implicaría un incremento en este indicador, tanto respecto al trimestre previo como al mismo período del año anterior.

4- La caída interanual en el empleo se explicó mayormente por las ocupaciones asalariadas informales, que se vieron menos protegidas frente al impacto de la crisis sanitaria, lo cual queda reflejado en que las actividades donde más empleos se perdieron son el trabajo en casas particulares, hoteles y restaurantes y comercio, ramas en las cuales la informalidad es mayor al promedio. Sin embargo, ello se vio compensado principalmente por un crecimiento del autoempleo y, en menor medida, del empleo registrado que, sin embargo, no lograron revertir la caída general.

5- Si bien respecto al trimestre pasado el empleo creció, principalmente impulsado por los asalariados formales e informales, la paralización del mercado interno puso límites a la posibilidad de rebusque de la fuerza de trabajo. Hasta el 2020 el autoempleo venía brindando una alternativa para la inserción laboral y la percepción de un ingreso en el marco de la crisis y la destrucción de puestos de trabajos asalariados. Sin embargo, ello se revierte en este trimestre (los trabajadores por cuenta propia caen en 160 mil) en un contexto donde el consumo privado se redujo interanualmente un 0,7% y el poder adquisitivo de los salarios, si bien se mantiene estancado en el primer trimestre, cae un 7% respecto a Marzo 2020.

6- En la medida en que la demanda interna no logre recomponerse, la creación de empleo difícilmente pueda sostenerse, más aún teniendo en cuenta el impacto que tendrá la segunda ola en los resultados del segundo trimestre. En efecto, los datos de la EIL para Abril ya dan cuenta de una caída del empleo registrado que contrasta con el incremento experimentado en el primer trimestre.

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